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La obra cumbre de Oasis, más vigente que nunca

Este mes se cumplieron 25 años de la edición de "(What's The Story) Morning Glory?", el álbum que marcó la consagración definitiva de los hermanos Gallagher.

Por Santiago Pérez Chiconi.

Con su segundo disco los de Manchester convirtieron al brit pop en el movimiento musical más relevante del mundo a mediados de los ’90 y el guitarrista Noel Gallagher se erigió como uno de los compositores de canciones más importante y prolíficos de su época.

A un ritmo de escritura infernal, el mayor de los hermanos entregó una nueva colección de canciones de su banda a sólo 13 meses del bombazo que significó el disco debut “Definitely Maybe”.

Y fue así como dejó grabadas en el inconsciente colectivo de toda una generación obras como "Wonderwall”, “Don’t Look Back In Anger”, “Some Might Say” y “Champagne Supernova”.

Como suele ocurrir con los álbumes que marcan épocas, “What’s The Story...” es susceptible de ser analizado no sólo desde el plano estrictamente musical, sino además desde su incidencia a nivel sociológico y cultural.

Sucedió que con este disco a la cabeza, Oasis -junto a otras bandas destacadas del brit pop como Blur y Pulp- ayudó a devolver a Gran Bretaña su condición de centro mundial del rock, luego del dominio estadounidense con los años dorados de Guns N’ Roses, Metallica y la movida grunge.

De pronto, Inglaterra se ponía de pie ante la invasión cultural estadounidense y encaró un auge donde no sólo se volvía a hablar del "rock inglés", sino que “Trainspotting” se volvía la película más aclamada y Kate Moss se convertía en la supermodelo más importante del mundo.

En ese nuevo despertar del orgullo británico, el laborista Tony Blair llegó a la primera magistratura con sus promesas de cambios tras años de gobiernos conservadores.

Y fue a ese nuevo amanecer inglés al que Oasis, Blur y compañía le pusieron la banda de sonido.

Tras el éxito de su primer disco, Oasis llegaba con la presión de revalidar sus pergaminos con un nuevo material, algo que fue superado sin problemas gracias a la solvencia compositiva de su líder.

En los años 1994 y 1995 Noel escribió material para llenar cuatro discos y estuvo dotado de una chispa creativa con la que parecía incapaz de componer una sola canción mala, aunque se lo propusiera.

Además de los dos discos que Oasis editó en aquellos años, también publicó singles cada tres meses que se completaban generosamente con tres canciones nuevas, producto de la incontinencia productiva del Gallagher mayor.

Grabado a mediados de 1995 en una campiña de Gales y editado en octubre de ese año, el álbum comenzaba con “Hello”, una pieza rockera con estribillo eficaz, pero recordada como una canción “menor” del disco.

Los acordes de guitarra y la batería de la intro de “Roll With It” nos suben a una melodía pop irresistible con las voces del cantante Liam Gallagher y de Noel haciendo contrapunto.

Luego, llegaba la maravilla semiacústica de “Wonderwall”, la canción más famosa de la banda, que puede ser tarareada por amas de casa o cualquiera de las personas más ajenas al rock, tanto en Inglaterra, en la Argentina o en cualquier país del mundo.

Fue la última canción que Noel compuso para el disco y de hecho debieron retirar a último momento otro tema estupendo, “Rockin Chair”, para hacerle un lugar. Inmediatamente, la intro-homenaje a “Imagine” de John Lennon, daba lugar a la balada “Don´t Look Back In Anger”, la otra canción de Oasis que llegó a un nivel de megapopularidad.

Cantada por el propio Noel, la canción es otra muestra cabal de la destreza del guitarrista como orfebre de la estructura intro-estribillo-puente.

“Hey Now” aumentaba la dosis guitarrera del disco e injustamente no figura entre los puntos más destacados en las innumerables crónicas que se escribieron sobre este álbum.

Se trata de una de las pocas canciones de todo el repertorio de Oasis que jamás fue interpretada en vivo.

“Some Might Say”, era una verdadera gema que, publicada meses antes como primer single del disco, anticipaba todo lo bueno que Oasis se traía entre manos. Y ni que hablar de la introspectiva “Cast No Shadow”, cantada maravillosamente por Liam. “She’s Electric” y la poderosa “Morning Glory”, con la voz de Liam por el cielo, mantenían el nivel del disco.

Y el final quedaba reservado para la épica y conmovedora “Champagne Supernova”, otro clásico instantáneo de Oasis. La edición en vinilo del disco traía la simpática y anecdótica “Bonehead’s Bank Holiday”, cantada por Noel, como bonus track.

Tras su publicación, los hermanos Gallagher se convirtieron en celebridades y alimentaron el morbo de los tabloides británicos con declaraciones rimbombantes y peleas públicas con Blur, George Harrison, los Rolling Stones, Phil Collins y varios más.

En agosto de 1996 Oasis cerró la gira de presentación del álbum con dos conciertos en el parque de Knewborth, donde asistieron 250 mil personas, pese a que las entradas eran bastante caras. Se trataron de los recitales más masivos que se realizaron en la historia de Inglaterra y marcaron de alguna manera el inicio del final del britpop. Oasis ya no iba a poder llegar más alto porque realmente ya estaban en la cúspide y habían llevado al rock independiente en términos de popularidad lo más lejos que se podía.

En 2010, “(What’s The Sotry) Morning Glory?” fue consagrado por la industria discográfica inglesa como el mejor disco de las últimas tres décadas. A la ceremonia en la que se entregó el premio en cuestión asistió Liam, mientras que Noel pegó el faltazo.

La banda llevaba un año separada y así continúa hasta estos días.

Desde la ruptura del grupo, los hermanos siguen sin dirigirse la palabra, mientras miles de fans de todo el mundo les piden que se vuelvan a juntar.

FUENTE: NA.

BUENOS AIRES, NA
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