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John Cazale, el "Fredo Corleone" que filmó 5 películas nominadas al Oscar, fue amigo de Al Pacino y murió en brazos de Meryl Streep

Reconocido por sus personajes secundarios, el actor pudo consagrarse como uno de los artistas más queridos y respetados de su generación a pesar de su temprana muerte, en 1978.

Por Belén Canónico.

Su carrera cinematográfica apenas duró seis años. Sin embargo, está plagada de éxitos. El actor ítalo-estadounidense John Cazale trabajó en cinco películas y todas fueron nominadas al Oscar: “El Padrino” (1972), “La conversación” (1974), “El Padrino II” (1974), “Tarde de perros” (1975) y “The Deer Hunter” (El cazador, 1978). Y aunque siempre tuvo roles secundarios, supo encontrar la manera de que cada uno de sus personajes sea memorable, razón por la cual es recordado como uno de los mejores actores de su generación.

Delgadísimo, con los ojos saltones y entradas que dejaban al descubierto su incipiente calvicie, Cazale dejó su Boston natal para probar suerte como actor en Nueva York. Pero con lo poco que recaudaba con las obras que hacía en off-Broadway no le alcanzaba para vivir. Por eso, durante los primeros años en la gran ciudad trabajó de mensajero y taxista. Y fue en una empresa de mensajería donde vio por primera vez a Al Pacino.

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John era introvertido y magnético a la vez. Nunca pasaba desapercibido, pero cuando no estaba actuando era más bien retraído. Se cruzaba todo el tiempo en el trabajo con Pacino, con quien tenía una relación cordial, pero un día lo vio con un libro de Antón Chéjov en la mano y no lo dudó: se acercó a hablarle y rápidamente se dieron cuenta de que ambos compartían el sueño de triunfar en el mundo de la actuación y desde aquel momento se volvieron inseparables.

Preparaban audiciones, repasaban los guiones y se apoyaban cuando las cosas no salían como ellos esperaban hasta que finalmente ambos consiguieron un papel en “El Padrino” como los hijos de Don Vito Corleone. Pacino encarnó a Michael, un personaje que lo llevó al reconocimiento mundial, mientras John le dio vida a Fredo, que no por ser un personaje secundario fue menos querido por el público. Quienes compartían las grabaciones con Cazale se sorprendían de lo profesional y metódico que era para trabajar y de cómo lograba plasmar el alma de sus personajes en cada escena, por más pequeña que fuera.

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Y a medida que avanzaba a paso firme en el mundo del cine, Cazale seguía su carrera sobre las tablas, donde conoció a Robert De Niro, uno de sus grandes amigos, y se enamoró perdidamente de una jovencísima Meryl Streep. John y Meryl protagonizaban “Medida por medida”, una adaptación teatral de Shakespeare y la química fue inmediata. Tanto que los 15 años que el actor le llevaba a la actriz no les importaron y se arrojaron a vivir una verdadera historia de amor.

Años más tarde se supo que cuando Cazale vio a Meryl por primera vez le dijo a Pacino: “Conocí a la mejor artista de la historia y trabajo con ella”. Por su parte, Streep estaba embelesada con el talento de su compañero y su capacidad de creación. “Podía transformar algo sin sentido en otra cosa de mayor significado. Tenía humanidad y curiosidad por aprender más de la gente. Era muy compasivo", dijo en una entrevista.

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El amor de Streep y Cazale era incondicional. Eran felices viviendo en Nueva York, donde todo el tiempo estaban hablando de arte, de sus estudios y sus objetivos en el trabajo. Pero cuando todo parecía color de rosa y el amor acompañaba el buen presente profesional de Cazale, en 1976 un diagnóstico de cáncer de pulmón los cambió para siempre.

Al principio le dieron solo tres meses de vida, que terminaron convirtiéndose en dos años, en los que Meryl, Pacino y De Niro no se despegaron de él ni un minuto. La salud de John se deterioraba con rapidez, pero aun así, quería seguir actuando. Por eso, De Niro intervino en la producción de “El Cazador” para que le permitieran a su amigo, que ya estaba consumido por el tratamiento contra el cáncer, que grabara primero sus escenas para cumplirle uno de sus últimos deseos. Y eso no fue todo, también se ofreció a pagar el sueldo de su bolsillo.

Descubriendo a John Cazale

Cazale cumplió su objetivo y llegó a grabar todas sus escenas, pero el cuerpo le dijo basta. Pasó sus últimos meses internado, y el 12 de marzo de 1978 murió en los brazos de Meryl, el gran amor de su vida. Su muerte golpeó de tal manera a la actriz que nunca más quiso volver al departamento en el que convivían. Y así como dejó una profunda huella en el corazón de la querida actriz, Cazala hizo lo suyo entre sus colegas y el mundo de la pantalla grande. “Todo lo que yo quería hacer era trabajar con John por el resto de mi vida. Él era mi compañero de actuación”, lo recordó Pacino.

BUENOS AIRES, NA
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