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Sin subsidios, la tarifa del colectivo sería de más de 220 pesos

Por el aislamiento social, el promedio de pasajeros cayó seis veces y aumentó la dependencia de los recursos estatales

La caída de la cantidad de pasajeros en los colectivos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) a partir del 20 de marzo, por el aislamiento social, preventivo y obligatorio (ASPO), obligó a un mayor aporte del Estado para cubrir los costos operativos, al punto que en la actualidad representan el 91% del total.

De esta forma, si no se modificasen las restricciones de acceso al transporte público vigentes hace siete meses, la tarifa mínima de los colectivos de la región tendría que ubicarse en por lo menos $220 si se pretendiese una cobertura total de los costos operativos.

Los costos totales mensuales aumentaron entre el promedio de 2019 y junio de 2020 un 43,83% (de $778 millones a $1.119 millones), pero en el mismo lapso la recaudación cayó un 64,41% (de $295 millones a $105 millones), según informes del Ministerio de Transporte.

El autotransporte de pasajeros pasó a ser “un importante receptor de subsidios” a partir de 2002, destacó al respecto la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) en un análisis de la evolución de esas transferencias desde entonces y las previsiones establecidas en el proyecto de ley de Presupuesto 2021.

Pero esa situación de agravó con el ASPO por la “fuerte caída en el factor de ocupación”, como se denomina a la relación entre la demanda (pasajeros) y la oferta de la flota, que “está tendiendo a poner al sector de transporte automotor exclusivamente dependiente del financiamiento público”.

El propósito de los subsidios fue desde un principio el de “reducir la brecha entre los costos de las empresas operadoras y las tarifas de los servicios de transporte público, con el objetivo de impedir el traslado de los aumentos de los costos operativos a los usuarios”, indicó.

La conjunción de la inflación y los congelamientos de tarifas, además de los aumentos de costos operativos, llevó a que “los recursos recaudados por las empresas de transporte público automotor fueran insuficientes para financiar el costo del sistema”, incluso a pesar de los incrementos en el precio del pasaje durante la Presidencia de Mauricio Macri.

A pesar de esos aumentos (del 500% al 590%, según el área de operación), “los ingresos por tarifa solo han podido cubrir menos de un 40% de los costos del sistema de transporte automotor por pasajeros bajo la jurisdicción nacional”, remarcó la OPC.

Esa dependencia de los subsidios se agravó con la pandemia de coronavirus y el ASPO, que elevó su porcentaje de cobertura del 64% al 91% en junio de este año, según estimaciones de la OPC en base a datos del Ministerio de Transporte.

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En consecuencia, en las actuales condiciones, con una tarifa que sólo cubre el 9% de los costos totales, la eliminación de los subsidios implicaría un aumento del pasaje de por lo menos el 1011,1%, sin contar los incrementos de costos de los últimos 4 meses.

En el proyecto de ley de Presupuesto 2021 se estima un monto de subsidios corrientes al transporte de $182.173 millones, de los que $99.000 millones se destinarán al sector automotor, con un incremento nominal anual del 3,6%, notoriamente por debajo de la inflación esperada.

De todos modos, de esa cifra no puede inferirse un incremento en la tarifa de los colectivos, ya que es habitual que los subsidios que terminan ejecutándose superan a los establecidos en la ley de Presupuesto, a raíz de sucesivas modificaciones por medio de decisiones administrativas o decretos de necesidad y urgencia.

En un repaso del contexto de las últimas décadas, la OPC destacó que “la demanda del transporte automotor ha venido cayendo históricamente”, con una caída promedio del 4% anual en la década de 1990, al punto que se pasó de 2.173 millones en 1987 a 1.123 millones en 2002, si bien luego aumentó hasta 1.458 millones en 2019.

El factor de ocupación es del 29,3%, manteniéndose relativamente estable durante los últimos años, pero a partir del ASPO de marzo de este año, cayó al 5%.

Las líneas de colectivos de jurisdicción nacional (JN) están dividas en tres grupos tarifarios:

1.- Distrito Federal (DF), con cabeceras dentro de los límites de la CABA. Tiene el menor nivel de ocupación, dado que los trayectos son los más cortos.

2.- Suburbano Grupo I (SGI): líneas con una cabecera en CABA y la otra en algún municipio de la AMBA. Concentra el 75% de la flota y el 76% de los pasajeros de la JN.

3.- Suburbano Grupo II (SGII): líneas de media distancia con una cabecera en CABA y la otra en algún municipio en los límites de la AMBA. Tiene la menor disponibilidad de parque móvil y de pasajeros, pero también los mayores niveles de ocupación, ya que los usuarios se trasladan a distancias mayores que los otros dos grupos.

En el análisis de los costos, se contemplan 23 rubros, pero hay tres que representan alrededor del 80% del costo: los salarios del personal, el combustible y el parque móvil.

Al respecto, los subsidios mensuales por colectivo subieron de $190 mil en 2018 a $280 mil en 2019 y a cerca de $490 mil a partir del ASPO.

Los subsidios mensuales por agente (choferes y demás empleados) subieron de $ 69 mil en 2018 a $100 mil en 2019, para ser superiores a $170 mil en el contexto del ASPO.

Por último, los subsidios por pasajeros pasaron de $18 en 2018 a $28 en 2019 y en la actualidad se estiman en aproximadamente $60.

BUENOS AIRES, NA
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